El embalaje es un aspecto mucho más amplio de lo que parece a primera vista. Por supuesto, el embalaje sirve para mantener el producto a salvo de influencias externas y así preservar la calidad. Además, el embalaje mismo es también un componente esencial de la conservación debido al hecho de que en su interior hay una atmósfera protectora. De hecho, los envases no contienen aire normal, sino una mezcla de dióxido de carbono y nitrógeno que crea una atmósfera sin oxígeno que frena el crecimiento bacterial.
Además, el pesaje correcto de las cantidades por envase según el símbolo CEE es un aspecto comercial muy importante. El embalaje y el etiquetaje hacen que el producto sea reconocible e identificable, de tal manera que partiendo del producto final puedan localizarse el lugar donde se ha pescado o cultivado y los parámetros de calidad y proceso de producción de las gambas. Después de cerrar los envases se efectúa una detección de metales. Por tanto, el embalaje es un proceso laborioso y complejo que en nuestra fábrica ocupa a más de setenta personas.
Antes de ser embalados, todos los productos frescos hervidos están en el primer piso. Por este motivo, el embalaje se produce sin cintas de transporte que lleven el producto a la sección de pesado. Se utiliza un sistema altamente mecanizado de introducción del producto especialmente. Así se evita que el producto quede aplastado o que se contamine. Una decena de máquinas embaladoras embalan las gambas en botes y botecitos en salmera, en bolsas y bolsitas con atmósfera protectora y en máquinas de embalaje retráctil que crean barquetas con atmósfera protectora.
Además, Heiploeg también ofrece productos congelados tanto en envases grandes para clientes industriales como en envases más pequeños. Hay tres líneas de máquinas destinadas a confeccionar envases grandes; se pueden elegir cajas con un contenido de hasta 20 kilos y cajas de plástico de hasta 15 Kg. Las gambas vienen en una bolsa de plástico sellada herméticamente. En un departamento aparte se pliegan automáticamente las cajas y se les añade una bolsa interior. A continuación unos elevadores ponen la bolsa en el lugar adecuado. De este modo se evita el contacto intensivo entre personas y material de embalaje, y la presencia de cartón en las cercanías del producto. Además de estas tres líneas de envases grandes, también hay dos líneas de embalaje para productos congelados, que producen bolsas de entre 200 g y 1000 g para el consumidor y bolsas más grandes, de hasta 5 Kg, para clientes industriales.
En Heiploeg, el embalaje forma parte del comercio, la distribución y la logística. Y además, el envase y el etiquetaje (que incluye la fecha de caducidad) se crean especialmente para el pedido específico del cliente. Es decir, que el embalaje es la puesta a punto final del pedido y va seguido inmediatamente por la distribución. Las gambas no esperan a los clientes ni los clientes a las gambas. Los pedidos se preparan y el mismo día se envían a cualquier lugar del país o a otros países, como por ejemplo Bélgica, Francia, Alemania o Italia. Para ello Heiploeg dispone de su propia sección de transporte: Heitrans.








