Del barco pesquero a la pescadería

Después de izar la red lo primero que se hace es tamizar la pesca. Por supuesto, además de gambas en el fondo del mar viven otros muchos animales. Por ejemplo, en la pesca hay pequeños pececillos planos, estrellas de mar y cangrejos que deben devolverse al agua vivos lo antes posible. Después de tamizar la pesca se hierven las gambas. En la caldera las gambas se hunden inmediatamente pero, por ejemplo, los peces pequeños se quedan flotando y resulta muy fácil sacarlos. Después de hervir las gambas durante 3-6 minutos se retiran de la calera y se llevan a la máquina enjuagadora. En este punto del proceso las gambas se enfrían rápidamente y los demás restos se enjuagan. Para acabar las gambas se tiran encima de una gran mesa, en la cual se separan las últimas impurezas. Las gambas se guardan en la bodega en sacos de aproximadamente 20 kg. Las gambas se conservan a una temperatura de aproximadamente dos grados centígrados para poderlas ofrecer lo más frescas posible a los comerciantes de gambas (como por ejemplo Heiploeg). A todos los puertos de los Países Bajos llegan gambas, pero especialmente a los puertos de Lauwersoog, Harlingen, Den Oever y Stellendam. La mayoría de gambas se pelan antes de ponerse a la venta. Debido a que la quisquilla del Mar del Norte es muy pequeña, no se puede pelar automáticamente y debe hacerse a mano. Llevar a cabo este proceso en los Países Bajos es demasiado caro, y las gambas suelen transportarse en grandes camiones a Marruecos o a Europa del Este para ser peladas. A continuación vuelven a los Países Bajos, donde se envasan y se venden en el supermercado o en la pescadería.