De las dos mil especies conocidas de gambas, solamente se pesca y explota comercialmente un pequeño grupo. Algunas especies, como la quisquilla, se pescan como especie y se comercializan como tal. Sin embargo, esto no se aplica a una serie de gambas tropicales. Se trata de especies que, una vez peladas, se parecen mucho unas a otras y desde el punto de vista gastronómico no se distinguen. En general, al comercializar estos tipos no se utiliza el nombre de la especie.







