Heiploeg cuenta con una empresa hipermoderna en Zoutkamp, que con sus 160 metros de longitud y una superficie de 26.200 metros cuadrados es, con mucho, la mayor ‘fábrica de gambas’ de Europa. La fábrica se aguanta sobre 3600 pilotes y alberga un total de 19 kilómetros de cañerías y 39 kilómetros de cables eléctricos. Heiploeg dispone de su propio grupo generador (producción combinada de electricidad y calor), gracias al cual se puede utilizar gran parte del calor residual. A este calor residual se le añade el generado por una instalación de vapor que puede generar 12 toneladas de vapor por hora para distintos procesos de descongelación, hervido y escaldado.
Heiploeg dispone de su propia instalación depuradora de aguas residuales, que puede depurar un volumen de residuo equivalente al de unos 40.000 habitantes. Un total de siete compresores frigoríficos proporcionan refrigeración a todo el edificio con una potencia de más de 1500 kW. Además, también proporcionan refrigeración a la central de almacenamiento y acondicionamiento refrigerada que tenemos en la parte trasera del edificio, en la cual se conservan a -25ºC más de 6000 paletas de gambas congeladas. La fábrica entró en funcionamiento en el año 1999 y en ella trabajan más de 250 trabajadores en uno o más equipos. Por supuesto, la fábrica ha sido diseñada totalmente para las funciones específicas que tienen lugar en ella.
La fábrica tiene una serie de características destacadas. Así, en la empresa se distinguen varias clasificaciones de higiene. Para evitar la contaminación de los productos listos para el consumo, los empleados que trabajan con productos crudos utilizan vestuarios y pasillos distintos que los empleados que trabajan con productos hervidos.
Asimismo es de destacar que el edificio tiene dos plantas. Aunque es inusual en el tratamiento de productos alimenticios, tomamos la decisión consciente de llevar a cabo parte del proceso de producción en el primer piso. Para garantizar la calidad del embalaje, es necesario hervir y conservar las gambas en el primer piso; así, al embalar se puede evitar el uso de cintas elevadoras.
Para acabar, el diseño de la fábrica también es muy característico debido a su especial aspecto que, una vez más, encaja adecuadamente con el sello de la empresa. Podríamos describirlo como ‘premeditadamente moderno’.







