En las aguas costeras del noroeste de Europa se pesca la quisquilla utilizando redes de arrastre. Una red de arrastre es una red que se arrastra al lado de la balandra. La red lleva un peso que la mantiene abierta. En el caso de la pesca de gambas, este peso está formado por unos cuantos tacos de goma que se arrastran sobre el fondo. La ventaja que ofrecen estos tacos es que apenas se remueve el fondo, porque los tacos ruedan sobre la arena. Las gambas se asustan y se meten en la red. Las balandras gamberas suelen trabajar con dos redes, una a cada lado del barco.
A bordo del barco la pesca se coloca en unos cubos provistos de coladores que separan las gambas de lo demás. El resto (peces, medusas, bogavantes, gambas demasiado pequeñas) se devuelve al mar lo antes posible. Este método es muy efectivo: entre el 90% y el 95% vuelve con vida al mar. A continuación las piedrecillas y conchas se separan de las gambas y las gambas se aclaran.
El siguiente paso también se produce a bordo: hervir las gambas. Hervir sirve para desinfectar las gambas. Deben hervir durante unos cinco minutos. Durante este proceso la gamba cambia de color, pasando de gris a rosa. Una vez hervidas, las gambas se introducen en bolsas de plástico y se conservan a una temperatura de unos 2ºC hasta la subasta de pescado, donde son vendidas a empresas como Heiploeg.
Actualmente la mayor parte de este proceso que se realiza a bordo de las balandras está automatizado. Por supuesto, esto tiene efectos positivos sobre la efectividad, pero también sobre la calidad de las gambas que se suministra.
Cada año la flota holandesa captura muchas gambas. La cantidad media en los últimos años supera con creces las 10.000 toneladas, con un promedio de 700 gambas por kilo. Es decir, más de 7 mil millones de gambas. A primera vista parece una cantidad enorme, que puede hacer pensar que el mar quedará vacío con tanto pescar.
Por suerte, eso no es cierto. Cada año se pesca alrededor del 5% de las gambas que hay. Los peces gadiformes capturan cada año del 40% al 50% de las gambas. Así pues, queda más o menos la mitad para asegurar que el futuro esté garantizado. Un cálculo simple indica que todavía quedan unos 80 mil millones...
En las aguas cálidas, como por ejemplo las del sureste asiático, también se pescan gambas para Heiploeg. Actualmente las especies más grandes y caras también se crían en piscifactorías de esos países.







